Más de 60 personas asisten a la jornada de networking ‘CIMTI Connect: De la innovación a la adopción’

El desconocimiento del funcionamiento del sistema sanitario, la falta de diálogo entre las personas emprendedoras y el sistema y la ausencia de una sistematización del proceso de adopción son las principales dificultades con las que se encuentra el actual ecosistema de innovación en salud en Catalunya para implantar el conocimiento y las soluciones innovadoras que surgen en los centros hospitalarios, centros de investigación, startups, según concluyeron las más de 60 personas que asistieron a la jornada ‘CIMTI Connect: De la innovación a la adopción’ que organizó el CIMTI en el espacio Pier 07 de Barcelona.

Durante el acto, el director del CIMTI, Manel Balcells, anunció que la Crida REPTE 2026 se abrirá en otoño y bajo el título de ‘Salud y crisis climática: estrategias de resiliencia’, buscará proyectos innovadores que apuesten por reducir el impacto de la crisis climática en la salud humana o hacer más pequeña la huella medioambiental del sistema sanitario.

 

El encuentro empezó con una interesante conversación protagonizada por el director de innovación de AQuAS y director de innovación y transformación del Departamento de Salud, Ramon Maspons; el director general de Biocat, Robert Fabregat; y la directora de GoodGut (HIPRA) y vicepresidenta segunda de Catalonia Health, Mariona Serra, y moderada por la responsable de Coordinación e Innovación del CIMTI, Xènia Albà. Los tres expertos aportaron su distinto punto de vista sobre el presente y futuro de la innovación en salud en nuestro territorio, ayudando a construir una visión panorámica del estado actual en la que destacan varios puntos:

  • Se produce mucha innovación y de buena calidad, pero sigue siendo difícil que se incorpore al sistema. Pese a disponer de un marco, una estrategia y varios instrumentos; falta una sistematización de la adopción, es decir, falta desarrollar una metodología y definir una hoja de ruta que permita realizar el plan operativo y de financiación de manera eficiente para favorecer la implantación de las soluciones innovadoras dentro del sistema de salud.
  • La propuesta de valor del proyecto innovador no siempre coincide con la propuesta de valor para el sistema, por lo que es necesario establecer un diálogo fluido entre las personas emprendedoras y el propio sistema para trabajar en línea y saber qué necesidades tiene y es necesario cubrir.
  • Se debe promover el conocimiento del funcionamiento del sistema sanitario y la compra pública por entender, por ejemplo, que tener el marcaje de un producto no comporta automáticamente que éste pueda ser utilizado en la práctica clínica de los hospitales.
  • Debe establecerse una mayor oferta de espacios ‘laboratorio’ donde poder testear los productos para adaptarlos a las características del sistema sanitario en cuanto a cribado, procesos, indicadores, etc.
  • La financiación podría comportar un cambio de paradigma si pudieran destinarse unos fondos específicos y finalistas para la innovación. Actualmente, las inversiones en innovación deben competir con otras necesidades asistenciales dentro de los recursos que se asignan a los hospitales y centros sanitarios.
  • El reembolso debe dejar de estar vinculado a los ahorros producidos para orientarse a los resultados de salud y al valor generado por las personas y el sistema.
  • No existe ningún sistema de innovación en el mundo que pueda copiarse tal cual, ya que todos tienen sus puntos fuertes y sus carencias. Sin embargo, estos modelos sí pueden servir de inspiración para identificar buenas prácticas y adoptar aquellos elementos que mejor se adapten a nuestro contexto y necesidades del sistema.

La jornada contó también con la presencia del Dr. Antoni Plasència, director de investigación e innovación del Departamento de Salud, quien cerró la sesión afirmando que «no debemos perder de vista los retos que tenemos como ecosistema de innovación en salud y, en este sentido, tanto este ecosistema como el sistema de salud forman una pareja de baile imprescindible», aunque admitió que «van a dos velocidades muy diferentes». Asimismo, se mostró convencido de que “el sistema de salud debe gobernar desde la demanda” y puso en valor el trabajo que desarrollan entidades como el CIMTI, que resulta imprescindible sirviendo de guía a los proyectos innovadores y proporcionándoles conocimiento, apoyo, acompañamiento y una red de especialistas sin la que es muy complicado avanzar.