¿Qué impacto tiene la crisis climática en nuestra salud?

Los expertos y los medios de comunicación nos recuerdan cada día que los episodios meteorológicos extremos aumentan, los ecosistemas sufren una alteración significativa, los niveles de contaminación ambiental suben o que el número de residuos que afectan a la calidad del medio ambiente se incrementa; pero ¿somos conscientes de cómo estos factores afectan a la salud humana y pueden hacerlo aún más en el futuro?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que el 24% de la carga global de enfermedad y el 23% de la mortalidad de hoy en día son atribuibles a factores medioambientales, cifra que se incrementa al 36% cuando se trata de mortalidad de menores de entre 0 y 14 años.

Son datos que por sí solos, pueden sorprender e incluso resultar poco creíbles, pero cuando se ponen en contexto adquieren todo el sentido. Los episodios climáticos extremos como el aumento de las temperaturas favorecen el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y otras problemáticas de salud. Según el informe de The Lancet Countdown in Europe que elaboran anualmente 300 investigadores y profesionales del ámbito de la salud, la mortalidad de personas mayores de 65 años relacionada con el calor se ha incrementado un 167% en comparación con la década de 1990.

El 24% de la carga global de enfermedad y el 23% de la mortalidad de hoy en día son atribuibles a factores medioambientales

Por otra parte, la exposición a factores medioambientales contaminantes está detrás del aumento de patologías respiratorias y casos de alergias alimentarias o pubertad precoz; la escasa disponibilidad de agua o su mala calidad comporta diarreas, disentería y problemas de nutrición, especialmente entre la población infantil. Esta malnutrición, además, se ve sustentada por la desigual provisión de alimentos.

Por último, la transformación que está experimentando nuestro entorno también está provocando la extensión de patologías infecciosas. En este sentido, en los últimos treinta años se han detectado 30 nuevos patógenos, el 75% de los cuales tienen un origen animal.

Esta realidad de hoy marcará, sin duda, nuestro mañana y es que la Pan American Health Organization (PAHO) estima que la crisis climática provocará unas 250.000 muertes adicionales en las próximas décadas. Para evitarlas, no sólo es necesario que los organismos gubernamentales y la sociedad tomen conciencia de ella, sino que se invierta en investigación, se establezcan protocolos y se adopten hábitos para abordarla y prevenirla, puesto que la más o menos capacidad de resiliencia que demostremos a la hora de hacer frente a esta problemática salvará o no muchas vidas.

Un doble reto

La crisis climática constituye un doble reto para el sector sanitario porque sus profesionales deben trabajar para prevenir las enfermedades que de ella se derivan y mejorar la calidad de vida de las personas, pero paralelamente, deben determinar políticas, fomentar la innovación y tomar decisiones para conseguir reducir su impacto en el medio ambiente y es que los residuos derivados de su actividad constituyen precisamente una de las principales amenazas para la salud de la población mundial.

El impacto del sector sanitario en el medio ambiente tiene lugar fundamentalmente en las áreas de las emisiones de carbono, la contaminación del agua y la generación de residuos sólidos. En este terreno, es el responsable de casi 6 millones de toneladas de estos residuos del total de 1.470 que se producen cada año en todo el mundo.

El impacto del sector sanitario en el medio ambiente tiene lugar, principalmente, en las emisiones de carbono, la contaminación del agua y la generación de residuos sólidos

En esta línea, el Ministerio de Sanidad de España calcula que el sector sanitario es el causante del 5% de la emisión de gases de efecto invernadero, un porcentaje que en el supuesto de que este sector fuera un país, le situaría como el quinto mayor productor. Asimismo, el 71% de la huella de carbono sanitaria es consecuencia de la fabricación, distribución y uso de medicamentos y dispositivos médicos.

El mundo y el sector sanitario, en concreto, se encuentran ante un reto de grandes dimensiones que es necesario afrontar desde ahora. Es una necesidad para la que es necesaria una respuesta, la cual no será rápida porque requiere tiempo, pero que debemos empezar a construirla ya. Desde el CIMTI, queremos contribuir a dar forma a esta respuesta y estamos trabajando en una iniciativa que, pronto, verá la luz y en la que tú tendrás mucho que decir.